domingo, 7 de junio de 2009

AYAHUASKA (CRONICA DE UN ESTUDIO)





















Pues si… Que como irregular Psiconauta tuve siempre bien presente a este aliado oriundo de la selva amazónica.
Incluso en dos ocasiones llegué a plantearme viajes a esta zona, entre otros motivos para conocer a esta sabia abuelita.
Pero lo curioso es que ni en mis más delirados sueños podría haber supuesto que mi primer encuentro con la “Yaya”, hubiese ocurrido en las bizarras condiciones en que ciertamente ocurrió.

Pero digamos dos palabras sobre la Planta.
Y en primer lugar es que no se trata de una planta, sino de dos. Por un lado, la Liana en si, cuyo nombre científico es Banisteriopsis Caapi, la cual, los Chamanes de la antigüedad, descubrieron que al combinarla con otra planta llamada Chacruna (Psychotria Viridis) potenciaba los efectos y la duración de la experiencia.
Alrededor de ella se han creado religiones, sectas, y por cierto, una industria de turismo Ayahuaskero, que tiene muchos adeptos Europeos.

Por mi parte, emigré al referido continente hace ahora 4 años. Y por entonces, mi deseo de conocer la planta se quedaba en América, por que creía que solo estando allá podía postularme como humilde aprendiz.
La Energía, que siempre tiene a bien vapulear los preconceptos, vapuleó generosamente los míos en este caso. Por que a las pocas semanas de mi arribo a Barcelona, alguien me pone en la pista: el voluntariado de ensayos farmacológicos…
Se trata de pruebas con medicamentos en las distintas fases de su producción. Para un “sin papeles” recién llegado como uno, era una de las formas de rescatarse sus primeros euros en babilonia.

Lo puntual es que ya habiendo hecho al menos dos pruebas, doy con enterarme que en el mismo centro de Investigación, se realizaban estudios sobre los efectos de la Ayahuaska en voluntarios sanos. Pero mi interés en principio no fue bien guiado, y me bocharon por que no tenía experiencia con “el material”.

De todos modos, no dejé de indagar, y esperar el momento oportuno.
Fue así que pasó ese invierno, y un buen día que fui a buscar unos análisis que las chicas me habían hecho en carácter solidario, pregunté si había “algo” (algún estudio) y esta chica Luz, me dice que lo único que se estaba haciendo era lo de la ayahuaska.
Cabe destacar que en este caso no dije que no conocía el material, sino que dejé en claro mi amplia experiencia con sustancias visionarias o Enteógenas (mal llamadas Alucinógenas)
Fue entonces que me presentaron a Eva, que era la doctora que tenía a cargo el estudio.
Ella indagó en mis experiencias, y en mi estado psíquico en general. Dándome el visto bueno para la segunda fase del estudio, que es la analítica y el estado integral del organismo.

Siendo al fin aprobado , se me da el cronograma de las pruebas, que son 3, repartidas en tres lunes, teniendo que permanecer internado una noche después de las tomas.

Yo sabía que el primer lunes recibiría una toma inocua: un Placebo. Y el motivo es que te van adoptando gradualmente a lo que luego tienes que enfrentarte con la conciencia modificada.

Al segundo lunes vuelven a presentarme las 19 cápsulas, a las 11 de la mañana: Placebo. Y a las 15 horas, la segunda dosis, que, nada más sentir su perfume supe que se trataba de “material genuino”.

Las condiciones como Psiconauta no eran ni de lejos las más adecuadas. Imaginen: Uno tiene un circuito en la vena del brazo, de donde te extraen tubitos de sangre cada media hora. Además uno tiene colocado un “Holster”, que es un electrocardiógrafo portátil, que va conectado con ventosas al pecho, todo alrededor del corazón.
Sumado a esto, una especie de cinturones que van en el pecho y en el abdomen, para llevar control respiratorio.
Pero todo esto no es nada, por que desde el amanecer, te colocan por todo el cráneo y la cara, una suerte de electrodos que se adhieren con una pasta y que a través de 27 cablecitos, llevan la información de lo que ocurre en el interior de nuestras cabecitas a una máquina que supongo se llama Encefalógrafo.










(MI COLEGA LEONARDO FACCIO)





O sea, no hay forma de escapar. El voluntario está sentado en un sillón, la doctora y l@s enfermer@s entran y salen, y el sentado debe apelar a su fibra estoica para resistir hasta el final, por que la verdad que no se trata de un viaje al campo, ni de lejos.

A los veinte minutos de la toma, comencé a sentirme raro.
Pero no podía precisar exactamente de donde provenía la rareza.
Luego si, un mareo, y el consabido malestar estomacal. Estaba en camino de Ver… y poco a poco empecé a Ver…

Formas, texturas y colores de una extraña intensidad que por invocar alguna metáfora nominé “vampírico-navideños” (sea lo que sea que signifique)

Estas texturas que no dudo provenían de una dimensión alterna, me guiaban como en un proceso de iniciación… me mostraban posibilidades en el juego dual, que yo a duras penas rechazaba.
Pero lo que ocurría todo el tiempo, lamentablemente, era que cuando la conexión con Eso Otro empezaba a establecerse, era interrumpido para que me tomaran las muestras de sangre, y otras mediciones como: presión sanguínea, temperatura, diámetro pupilar. Además de unos test y unas series de fotografias en un monitor, muchas de ellas subidamente eróticas, que me hicieron sudar lo suyo.

Intenté escribir, pero era inútil, el hilo se me perdía todo el tiempo.

Poco más tarde si, analizando y sintetizando vertiginosas ideas que iban y venían, me vino una frase, una idea concepto con mucho poder que me motivó bastante. La frase fue: Los Dioses son Información.
Enseguida imaginé que la tal frase era claramente la semilla de una historia. A su vez también se me puso que esta idea ya la había tenido el finado escritor de ficción Philip K Dick, aunque en verdad, a día de hoy, jamás leí nada de Dick que sugiriese tal cosa.
Lo que si me quedó claro es que los dioses (lo que quiera que sean) son básicamente Información. Información que tenemos la responsabilidad y la obligación de descubrir…

La Música

Pues si, un capítulo aparte, y algo más… belleza, coincidencias… La fuerza del Arte como una forma del Tiempo…
Comencé, como en todos mis viajes visionarios, con el “Echoes” de Pink Floyd y seguí con ellos, ya que me había armado una ensalada de épocas que iban desde “Astronomy Domine” hasta “Confortably Numb” y por ahí colada, una perlita de Syd Barret (el lider original de Pink Floyd) el “Bob Dylan Blues”.
Ya he contado esta anécdota aquí:
http://espacio-k.blogspot.com/2009/02/el-penultimo-viaje-de-syd-barret_10.html
Pero no puedo obviarla ahora.
Lo que ocurrió fue que, oyendo esta canción, se me presentó lo que a mi me pareció el mismísimo Syd Barret. Con que allí estaba él, sentado en una silla más bien alta, y yo lo veía perfectamente cantando su bella Oda a Dylan, con su guitarrita y sus galas psicodélicas (estaba joven) y portaba una galera de terciopelo.
Yo me acercaba y observaba cada mínimo gesto en su interpretación.
Me encontraba pasmado, maravillado, pero cuando quiero acordar, Syd empieza a deformarse, tal como en esa anécdota que circula, en la que Syd, antes de una actuación, no consiguiendo acomodarse la “permanente a lo Hendrix” hace una pasta mezclando fijador y unas pastillas en tableta de vaya a saber que. Lo cierto es que durante el show y debido al calor de los reflectores, el producto empezó a derretirse y a deslizarse cara abajo, produciendo en el respetable un flipe de antología…

Lo siento, me he ido un poco del tema. Contaba que Syd, en mi visión, comienza también a deformarse, pero con expresiones de locura y pánico, cuestión que a mi no me asusta, pero si que me empieza a poner triste, y francamente no quería ver aquello. Sabía que podía hablarle, y eso hice. Le dije que lo sentía, pero que tenía que seguir con mi viaje. A lo que Syd, ya muy mutado, accedió despidiéndose de mi con una inclinación de cabeza y/o reverencia.
Volví a la sala, apagué el discman y quedé confuso por un rato.
Al día siguiente, mi amigo Claudio me da la noticia, y es que el mismo día en que Syd y yo nos despedíamos en alguna dimensión de la Conciencia, el Syd de carne y energía, daba en otro hospital (Cambridge) su último suspiro.
La coincidencia triangulaba además, por que el mismo día en que me dan esta noticia, Bob Dylan actuaba gratis en una playa de San Sebastián, y yo que había hecho planes para ir, los había suspendido por esta cuestión de los estudios…

Luego, (aunque el Tiempo va y viene y recoge los manteles) y ya en pleno éxtasis, mi cantante favorita: Nina Hagen, la veía como una suerte de Diosa, fluorescencias verdosas y fucsias, comprensiones elevadas, Oriente y Occidente en un luminoso caduceo, mucho Amor…Pude verla en las dos ocasiones el segundo y el tercer lunes también. Lo fuerte es que al, digamos, cuarto lunes en esta cronología, la pude conocer personalmente, y no solo eso, cantó al cielo tomada de mi mano ¡Un auténtico milagro de bolsillo!



















Ví muy claro otras personas cercanas a mi, y en un momento sentí que tenía la posibilidad de ver a mi hijo, pero algo no me decidió al fin a intentarlo (Mi hijo por entonces estaba adentro de su Madre)

En la primera toma me di cuenta que estas plantas tienen mucho en común con los Hongos (que en realidad pertenecen a otro reino de la naturaleza) Después comprendí que lo que tenían en común y en realidad lo que tenían era Yo…
La Vida es como un viaje hacia el Conocimiento o hacia la Comprensión, si uno así decide verlo.
Las Plantas Maestro son esas mágicas llaves que nos abren la puerta a los dominios Internos (que son también los externos) Y es razonable que haya de irse por etapas. A mi me costó lo mío el que al fin los Hongos (o la Inteligencia que encubren) me aceptasen, la “Chapel perilous” de que hablan los Gnósticos no es cuento, y uno ha de deshacerse de presupuestos, condicionamientos y sobre todo domar el temor.

El último Lunes, me acercaron las cápsulas de la mañana, olfatié, sin dudas genuina “soga de los muertos” que es la acepción de la palabra ayahuaska.
La experiencia fue similar a la primera, aunque sin demasiadas revelaciones.
A las 3 de la tarde, ya estaba prácticamente en conciencia ordinaria cuando me trajeron la segunda dosis. De nuevo olfatié: snif snif. No había lugar a dudas: dosis repetida. Comencé a tomarlas una a una, hasta la última, en que la curiosidad me hizo abrir la cápsula para ver como era la soga centrifugada (supongo). Parecía algún tipo de resina escamosa, tenía un olor intenso y un sabor muy fuerte al gusto. Por lo que tome agua para quitarme el amargor y me puse a esperar a ver si aquello volvía o no a subir.

Me imaginaba que posiblemente algún efecto extra haría, pero nunca imaginé que se potenciara exponencialmente, cosa que no tardé en darme cuenta.
Antes de media hora desde la ingesta, salí despedido como un cohete chino a la noche estrellada. No podía entender como podía ocurrir algo tan sustancialmente distinto.

Luché con todas mis fuerzas por sujetar lo que quiera que fuese que pugnaba por salir por la escotilla de mi chakra coronario (¿?) No era fácil, no era nada fácil.
Asimismo, las cosas de la sala y hasta el personal parecían querer ponerse a flotar de un momento a otro.
Fue muy fuerte, y no pienso ocultarlo: a mi me empezó a agarrar un cagazo, por que además mi vientre pedía a gritos ser evacuado, y no le importaba que fuese por cualquiera de las dos vias conocidas.
Por un rato aquello parecía una tortura de la CIA, no podía vomitar, no podía ir al baño, no podía beber agua, por que me dijeron que inducía el vómito, quiero decir, si podía vomitar y todo lo demás, pero echaba a perder la prueba y el incentivo económico se hubiera visto reducido dramáticamente.

Asi que allá iba yo (Quienquiera que fuese aquella arrugada figurita en manos de la verdadera Realidad) Surcando las montañas de la locura. Sospechando que tal vez había ido muy lejos, y que la no vuelta a atrás era algo a considerar. Reexperimenté un fenómeno que antes ya había vivido en trance de Hongos.
En él, todo se centra en un instante que solo depende de mi, y por el cual se decide Todo: el ascenso a una real conciencia cósmica, o un descenso a la terrible miasma primordial. Mi mente dual aún se aferraba, y aquello era la consecuencia de no alcanzar a ver el Uno como un Todo. Si, aún conservaba temores, y el miedo a empantanarme en la locura con carácter permanente era muy vívido.

En algún momento me di cuenta que tenía armas. Y entonces las utilizé para salir de aquello.
Centrarme en la respiración obró el milagro. Respiraba hondo y rítmicamente, y poco a poco fui recuperando todo el control. También la idea de que los seres que amo me necesitaban me ayudó a salir de aquel potencial horror. Una vez más el Amor llega en nuestro auxilio, trayéndonos a casa nuevamente.

Después de esto llegué al Vacío.
Ya había estado ahí.
El Vacío es no sentir otra cosa que eso: el Vacío. Parece el sitio perfecto, no hay dolor, ni esfuerzo ni problema de tipo alguno. Uno es Conciencia Pura, uno trasciende la materia de algún modo.
No se en que grado puede asociarse al Nirvana, lo cierto es que es un estadio superior no tengo dudas…

Una extracción sanguínea me regresó de nuevo, y mi plenitud desbordaba una, sin embargo, controlada felicidad.

Con la Yaya siento como que estoy en el umbral. Pero aunque si bien es cierto que no pude entrar de lleno en todo lo que ella es, en mi corazón quedó la huella de una promesa. Como una promesa de Amor…hemos de volver a encontrarnos.

Y luego de esto que?

Una serenidad imperturbable. Una Certeza, o varias…
Que nuestros túneles de realidad pueden destruirse o cambiarse. Y que todo trae un aprendizaje. Algo profundo ocurre en múltiples niveles y hemos de Intentar descubrirlo.

Alguien me ha preguntado si hubiese hecho el mismo estudio pero sin retribución económica. Y he contestado que si. Por que la verdad es que en mi caso, el llamando del “Vegetal” es muy fuerte.
A su vez pienso que 500 euros no es nada a cambio de enfrentarse a uno mismo y a lo desconocido lejos del Sol, de las Estrellas, lejos de la Tierra y el Canto de los Pájaros.

Lo Femenino del Espíritu me lleva a creer que (sin desmedro de mi tradicional aliado el Psylocibe) esta planta tiene aún Todo por mostrarme y enseñarme; y que este humilde aprendiz o buscador se inclina reverente ante la Maravilla del Misterio.

Se que allí estarán, sin esperar esperando el oportuno momento del Contacto…



La siguiente nota ha sido escrita por Leonardo Faccio, un periodista con el que coincidí en el hospital San Pau de Barcelona, por esta crónica obtuvo un galardón en los premios “García Márquez” de Nuevo Periodismo celebrados en Monterrey. Esta misma nota fue publicada en el Diario Nacional Catalán “La Vanguardia” hace un par de años. Cabe aclarar que el “uruguayo” de que se habla en la nota es un servidor. Aunque no recuerdo haberle recalcado un anonimato, por que mi familia estaba enterada de mis ensayos por esos dias:

http://cronicasperiodisticas.wordpress.com/2008/10/24/el-humanitario-negocio-de-vender-tu-cuerpo-para-la-ciencia/

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